lunes, 4 de agosto de 2008

TAN SOLO PENSAMIENTOS


Confuso y desorientado salí de mi morada en una tarde gris, la nubes acariciaban el cielo con una suave danza de armonía y paz, los charcos negruzcos del camino reflejaban temores, fracasos, iras, desilusiones...y la silueta de quien camina buscando respuestas.

Dejando atrás la contaminación, el temor al tiempo y las brutas formaciones de cemento y piedra, mis zapatos negros chapoteaban y salpicaban de barro las flores y las hierbas de la vereda del camino, los árboles, de ramas caídas, dejaban correr por sus hojas pequeñas gotas de agua,.... tal vez lloraban, en el silencio de la soledad se dejaban oír todos esos rumores de la inocencia de la naturaleza donde el pie del hombre del traje negro, solo pisa para destruir y engordar su egoísmo, la pinada colina estaba frente a mi, me quede mirando, no se cuanto tiempo, luego mis pies se movieron de nuevo y ascendieron a ella. Cuando hube llegado al lado del viejo roble, observé su aspecto quejumbroso y cansado, las arrugas en el rostro de su tronco, y sus ramas caídas y cansadas, yo estaba seguro que ese aspecto no se debía a los muchos años que llevaba en ese lugar,..... Sino por todo lo que durante ese tiempo había visto y vivido, muertes, recriminaciones, saqueos, falsedad, odio; lo miré una vez más y me senté a sus pies reclinando mi espalda en su acogedor tronco, de esa forma me sentía seguro y protegido por sus ramas e impregnado por la sabiduría de la ancianidad.
Las primeras gotas de lluvia comenzaron a fluir de la sudorosas nubes y en cuestión de minutos todo el bosque se convirtió en un enorme embalse de lágrimas, ahora recordaba el porqué había ido allí, estaba buscando respuesta a una pregunta inexistente o al menos ya no estaba seguro de que existiera. Miré al cielo y entonces una luz que no sabría describir su color, surgió de la nada, era como si todos los colores del arco iris se hubieran revuelto formando ese extraño color, que al chocar en la tierra parecía atravesarla, duró unos cinco minutos y luego desapareció de nuevo en la nada, la lluvia cesó y salio el sol poco a poco, tímidamente entre las nubes que iban desapareciendo como absorbidas por el azul del cielo, me levanté y empapado por la lluvia, regresé a mi morada, y ahora estoy sentado frente a la chimenea, no se si encontré la respuesta...... ni siquiera se si encontré la pregunta, pero....me encuentro.... mucho mejor.

GRACIAS MADRE NATURALEZA.




Si te gusta lo que escribo, puedes utilizarlo, pero se honesto (pues la honestidad es una virtud),y di quien es su autor.

2 comentarios:

Sergi dijo...

La sabiduría del roble siempre viene por su experiencia. ¡Cuántos nos abremos sentado a sus pies! ¡Cuántos abremos mostrado nuestros sentimientos bajo sus ramas!
Al final, no te darán la respuesta de ninguno de ellos, pero te ayudarán a afrontar la vida con fuerzas renovadas.

Gracias por su visita, Mr.Solrak

Sara dijo...

Preciosidad!!!de palabras, de sentimientos, de emociones...que le dedicas a esa naturaleza que tanto, tanto hay que amar, a mi igualmente estar sentada bajo un árbol, me da siempre muuuuucha energía.

Un abrazo