viernes, 13 de agosto de 2010

MIS DERROTAS






















Con esta entrada me despido de vosotros hasta septiembre, para empaparme de mar y montaña y que las musas me asistan y me den sus favores.

Feliz verano a tod@s.





Guardé mis derrotas
En un sobre cerrado,
Y a su lado una carta
Que nadie ha dictado.

Diciendo verdad...
Disfrazada en mentira
Para que nadie abra,
De nuevo mi herida.

Sonrío callado
Escondido en un gesto,
Escondiendo alegría
Libero a mi preso.

El amor y el dolor
Conforman mi celda,
De invisibles barrotes
Que aplastan su presa.

Guardé mis derrotas
En un sobre cerrado,
Y a su lado una carta
Que nadie ha dictado.

5 comentarios:

Eris dijo...

“El amor y el dolor
Conforman mi celda,
De invisibles barrotes
Que aplastan su presa.”

Preciosos versos Manuel… se te va a extrañar muchísimo!!!! Pero haciendo a un lado lo egoísta, espero que te la pases muy bien, que encuentres todas las musas y las que no que sean inventadas por vos y nada… por aquí estaremos esperando regreses!!
Un fuerte abrazo para vos y toda la familia!

Kiko dijo...

Que manera más bonita de volver a reencontrarme con el día a día, después de mis vacaciones, el poder leeros a tí y a Sara me infunde ganas de seguir esperando ya las proximas.
Disfrutar de las vuestras y hasta la vuelta amig@s.

GINEBRA dijo...

Pues sencillamente precioso, Manuel, me encantó este poema de derrotas sin dictar.
Espero que disfrutes mucho. Las musas no creo que te abandonen (siempre van contigo). Besos

Mediterráneo dijo...

¡Manuel!

A descansar! A desconectar!
No se te olvide traerte los pulmones llenos del aire del Cantábrico y para mi por favor, un poquito de arena de su playa y una porción de nube de aquellas montañas.
Anda que no pido n'a...jajajajaja

Nos vemos en Septiembre!

Dos bersazos ;)

Duarte dijo...

Aviones!!!
Sabes lo mucho que me gusta el mundo de la aviación...ç han sido tres años entre el disfrute y la obligación.

Tu poema me ha trasladado a la carlinga de un T6 en los vuelos nocturnos...


VOOS NOCTURNOS

A chama que saía do tubo de escape do T6 iluminava a noite,
ia-se convertendo em pirilampo quando se perdia na escuridão.
Quando se aproximava, aquele zumbido forte de uma abelha
transformava-se num som especialmente ronco, intenso e forte,
que só se dissipava quando o vento forte do noroeste aparecia:
esta era uma constante, numa noite de voos nocturnos.

Te tengas un buen verano y que seas muy feliz

Abrazos de vida